Ansio tenerte una noche para estudiar la geografia de tu cuerpo. Penetrar la espesa selva de miel de tus recovecos en altura, planeando en el vortice mismo del contenedor magnifico de tu mente prodigiosa, deslizandome es salto mortal en la cadencia del viento removiendo mi trampolin al deseo. Caerme en picada al interior secreto de tu oido, y prendido a una hebra, descolgarme maravillado en la tersura de tus mejillas en flor de octubre, sacudiendo el polvo desabrido de quien me precedio en el andar decoroso sin rodeos a tu felicidad. Usando el surco de tus labios, pasearme ensenoreado por ellos destellando en brillos efimeros de orgullo sano por sentirme dueno de tan monumental paraje. Comprobar ahi mismo la humedad de tu lengua en salvaje arremetida de palabras sin contencion, y saltar hacia arriba escalando el pico de tu nariz hasta la luminosidad magnifica de tus ojos, a quienes cerraria con los besos mas calidos de mi ser.
Cerrados tus ojos, acostado tu cuerpo, mi brujula enloquecida me llevaria al sur decidido de tu torso por el rectilineo camino del cuello maravillado por tan preciosa carga encima de sus hombros. Al carme accidentado a la sombra de tus pechos me detendria toda una vida a contemplarlos extasiado en unica posesion hipnotica, sin tocarlos por no romper el magico celofan que envuelve las puntas erguidas de la presea maxima a mis deseos de poseerte.
Cerrados asi ahora mis ojos, con una cereza adorada en cada pupila marchita, caigo en el pozo de tu ombligo del que saco oro imaginario para recorrer abajo definitivamente el polo ambrosico del premio a mi insistencia. No se si selva o desierto, prometo caudales de mar a cambio del desenfreno de mi pasion en tan amable lugar, quedandome en ese oasis a morir de pasion por el.
Luego piernas, brazos y conjuros haran que repita el geografico recorrido que solamente hara pausa para susurrarte mirandote a los ojos todo lo que deseaba ser el explorador de ese paramo inconmensurablemente bello que es tu cuerpo.
Y de vuelta a empezar hasta que el sol mate a la noche donde me empape de geografia haciendo historia en tu cuerpo...
Cerrados tus ojos, acostado tu cuerpo, mi brujula enloquecida me llevaria al sur decidido de tu torso por el rectilineo camino del cuello maravillado por tan preciosa carga encima de sus hombros. Al carme accidentado a la sombra de tus pechos me detendria toda una vida a contemplarlos extasiado en unica posesion hipnotica, sin tocarlos por no romper el magico celofan que envuelve las puntas erguidas de la presea maxima a mis deseos de poseerte.
Cerrados asi ahora mis ojos, con una cereza adorada en cada pupila marchita, caigo en el pozo de tu ombligo del que saco oro imaginario para recorrer abajo definitivamente el polo ambrosico del premio a mi insistencia. No se si selva o desierto, prometo caudales de mar a cambio del desenfreno de mi pasion en tan amable lugar, quedandome en ese oasis a morir de pasion por el.
Luego piernas, brazos y conjuros haran que repita el geografico recorrido que solamente hara pausa para susurrarte mirandote a los ojos todo lo que deseaba ser el explorador de ese paramo inconmensurablemente bello que es tu cuerpo.
Y de vuelta a empezar hasta que el sol mate a la noche donde me empape de geografia haciendo historia en tu cuerpo...

1 Comments:
Yo sólo puedo decir que merecés perpetua;
por portación irreverente de ideas,
pasión administrada a quemarropa, y prosa distribuída con premeditación y alevosía.
(Quien quiera que sea la que te hizo volver a escribir... "chapeau"!!! para la dama).
Gracias por compartirlo.
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