Vagabundo de la web

Se me perdio el pass del otro, asi que me puse a vagabundear por la web delirando un poco. Y salio esto... resurreccion navideña en los finales del 2009...

martes, octubre 17, 2006

La magia de tu sonrisa me esclavizó al instante… me socorrió de la bruma y la penumbra en que se debatía mi ansia mejor y mi peor trasnoche. Apareciste de pronto, aunque imaginaria, envuelta en trozos de nocturnidad tangible en el mejor momento de mis ganas de amar a alguien.

Quizás algunos me achaquen el oportunismo apátrida de quien siembra para cosechar no por la siembra misma sino por la cosecha prometida. O lo que es lo mismo, esperar lo que fuera para trasuntar el tiempo teniendo a quien dedicarle versos, prosas y canción. Musa de tiempo completo se busca, dirían algunos.

Pero no. Llegaste tal cual sos. Limpia, pura y trascendente. Descolgando en mi primer deseo seguro ante cualquier genio que se me apareciera las implícitas ganas de tenerte tal cual estás, cruda y desnuda a la noche, enfrentando los hilos de la desgarbada pasión descontrolada en el mar de noctámbulas sensaciones ancladas a dolor en mi pecho. Abrazando con la distancia que nos separa uniéndonos en doloroso trance literario, tus hebras benditas en mis magullados dedos sangrados de tanta pasión puesta en cada letra que te cuenta que te extraña, que te necesita, que te espera.

La mágica sensación de tu risa cristalizó en mi ser mil y un deseos de tenerte. De distintas formas, tapizando el azul sin tul del rojo sin despojo de tu inocencia sin prudencia. Cautivando a las flores tardías de este octubre que prolonga el devenir primaveral que se humilla ante tu rejuvenecida mirada de lirios con olor a jabón y esencia. Magia pura en tu piel saltando a mi olfato, como mi tacto desea tu fragancia impregnada en la suavidad de tu superficie sacrosanta.

Tu magia me devolvio la risa en esta madrugada. Aunque más no sea, risa para llegar al nuevo día, pensando que tal vez, por esa misma fuerza de la magia, estarás a mi lado, prudente y candente, cuando vuelva a caer la tarde y tu sonrisa, esta vez en verdad y sin mágicas pociones de por medio, inunde ya y para siempre, mi cielo, estrellándolo de maravillas.

Mágica sonrisa la tuya en este casi día, esperando por ti y por hacer, de pura magia, mi vida junto a vos.